Los rincones nos permiten organizar la clase en pequeños grupos. En cada uno se realiza una tarea determinada y diferente. Estas tareas están relacionadas con el desarrollo de las inteligencias múltiples, también se parte de las teorías constructivistas porque se pretende un aprendizaje significativo y a más a más se atiende la globalización de las disciplinas escolares.
Según el tipo de actividad algunos rincones se pueden considerar más lúdicos pero en todos se hace un trabajo y se aprende algo. Algunos necesitan estar más dirigidos por la maestrea pero en la gran mayoría las alumnas funcionan con autonomía.
Organizadas en grupos reducidos las alumnas aprenden a trabajar en equipo, a colaborar y a compartir conocimientos. Los rincones también potencian su iniciativa y el sentido de responsabilidad.
Las maestras llevamos un control para que todas las alumnas vayan pasando semanalmente por cada uno de los rincones y evaluamos su trabajo.
Algunos ejemplos:
El rincón de economía donde se trabajan los euros manipulando monedas y billetes.
El rincón del supermercado donde se vende y se compra y se realizan las sumas y restas correspondientes así como el uso de los euros.
El rincón informático donde los ordenadores tienen instalados diferentes programas y donde cada alumna supera diferentes niveles.
El rincón de lengua en el que dependiendo del nivel de aprendizaje se forman palabras, frases o se construyen cuentos con o sin ayuda de sílabas, palabras, párrafo, viñetas...
El rincón de la creatividad en el que a partir de diversos materiales se puede construir por ejemplo un animal.
El rincón del tangram que tiene diferentes niveles de dificultad.
El rincón de experimentación en el que tienen que seguir los pasos que se indican para por ejemplo plantar una semilla o investigar el efecto de los colores o elaborar un perfume...