El juego ha sido el protagonista del monográfico de este año en Pineda. Durante una semana, las clases y los pasillos de primaria se han llenado de temas relacionados con el antiguo y apasionante mundo del juego. Hemos aprendido, si es que no sabíamos, a jugar al sudoku, el parchís, la “charranca”... Todo para recordar que el hecho de jugar es muy gratificante y también educativo: reforzamos conocimientos de las diferentes asignaturas, compartimos… y no nos dejamos absorber por los juegos que actualmente nos ofrecen las nuevas tecnologías.